Cuando nace la oruga empienza sin saber nada, pero poco a poco la oruga va aprendiendo de la madre. L a madre le va enseñando a la pequeña oruga para que se vaya preparando, para cuando crezca y saque esas alas y se heche a volar.
La oruga poco a poco va creciendo lentamente y se va sintiendo preparada para dejar de ser una oruja y convertirse en una linda mariposa, la oruga empienza a sentir unos cambios en su interior.
Después la oruga dice que se siente preparada, se sube a un árbol y empienza a hacer su capullo, pasan días e incluso meses para que la oruga cambie y deje de arrastrarse para comenzar a volar.
La oruga después de un cambio drástico en su vida, por fin sale del capullo, pero ahora no sabe como utilizar las hermosas alas que le nacieron. Se siente acorralada sin saber que hacercon ellas, se hacerca una mariposa y le dice:
- Amiga tu sólo dejate llevary estiende tus alas sin importarte que pase- la oruga temerosa le dice - pero, si no se utilizarlas, si me caigo me va a doler mucho- la mariposa le contesta - no te preocupes es normal en la primera vez, dejame confezarte que yo sentía lo mismo, aprendí a caer y a levantarme las veces que fuera necesario-.
La oruga que pasó a ser mariposa le hace caso y estiende sus alas para volar, se cayó una, dos, tres y más veces y esas mismas veces aprendió a levantarse.
REFLEXION:
Nosotros somos como las orugas, sufrimos cambios, como la metamorfosis. También nacemos sin saber nada, pero morimos sabiendo mucho.
No importa los temores que tengas, no importa cuantas veces te caigas, siempre y cuando te sepas levantar.
Estos son algunos casos parecidos a lo que nosotros estamos expuestos en la adolescencia, no te preocupes si te hacen burla o te lastiman, siempre es más importante que te sepas levantar.
Autor: Haydee Alejandra Villanueva Chávez